El hombre invisible

         

Ya tenemos aquí, al papa bloguero! Hoy comparte con Secondbaby otra de sus experiencias como papa. Sin duda, una visión que la paternidad que pocos hombres expresan. ¡¡Nos encantan tus entradas papa bloguero!!

El hombre invisible

Amig@s, durante siglos el hombre (y aquí sí que hablo en masculino) ha anhelado conseguir la fórmula de la invisibilidad, yo la descubrí y ahora la quiero compartir con vosotr@s.

Lo recuerdo como si fuera ayer, fue justo después de que mi mujer y yo comunicáramos nuestro primer embarazo a todo nuestro entorno, a partir de ahí me convertí en un hombre-bolso, o sea, un complemento más que iba adornando a tal preciado tesoro, la barriga.

A medida que crecía, aquella preciosa barrigota se convertía en el rompehielos que me iba abriendo camino, yo quedaba a su estela.

Todas las merecidas atenciones iban para la mamá, como es de recibo, pero llegaba a darse la circunstancia de que la gente le hablaba antes a la barriga que a mí… es verídico y no me digáis que no lo habéis vivido!

Y es que, ¿Qué se siente cuando no se siente nada? A nosotros no nos crece la barriga por el embarazo, no notamos cambios hormonales, no sentimos las pataditas, nadie nos dice “tienes cara de llevar una niña”,… Eooo!! Estoy aquí!! Yo también he hecho mi parte… Y también se me viene una buena encima…

Pues yo os lo voy decir a aquellos que aún no lo hayáis vivido y a quienes lo veáis desde fuera.

Sientes la satisfacción de ayudar a tu mujer en el día a día, sientes la emoción de esos ratitos en el sofá cuando pones las manos en la barriga y que son sólo para ti, sientes los nervios de los preparativos y en algunos aspectos muy intensos, porque reconozcamos que más de la mitad de las cosas nos suenan a chino ;), sientes la tensión de pensar dónde te cogerá el momento de arrancar para el hospital…

Así que aunque seamos muy machotes, cuando os juntéis con una pareja de embarazados, después de preguntar a la mamá y después de saludar a la barriga, preguntarle al papá:

Y tú cómo estás?

 

P.D:  la fórmula de invisibilidad multiplica su efecto por mil en el momento en que nace el bebé, pero te va a dar igual porque tú tampoco serás capaz de mirar otra cosa.

 

Publicado el 17/4/2015 en Experiencias

         

RSS 2.0 (Experiencias) RSS 2.0 (Second Baby)

Deja un comentario


( * ) Campos obligatorios