¡Dos embarazos muy diferentes! Contado por Oh My Mum!

         

Hoy en el blog de Secondbaby, Belén del blog Oh My Mum! nos cuenta su experiencia con sus dos embarazos. Sí aún no seguís su blog, os animamos hacerlo ¡Os enganchará su especial forma de explicar la maternidad!

Soy Belén, del blog Oh my mum! y mamá de Amaya (2011) y Mateo (2014).

Hace tiempo que quería hacer este ejercicio. Poner sobre papel (o sobre teclado) las diferencias y semejanzas de mis dos embarazos. Parece mentira que una misma mamá pueda tener dos embarazos muy diferentes entre sí. Y es que, los embarazos son como los niños, uno de su padre y otro de su madre :-).

Mi primer miedo al quedarme embarazada en las dos ocasiones fue el mismo (además del temor obvio que tenemos todas las mamás a que algo salga mal o que el bebé sufra o tenga algo grave). Tengo una hernia discal y me daba pavor que la espalda sufriera demasiado. A veces soy un poco tremendista y me imaginaba que en cualquier momento me quedaría clavada sin poder caminar. El cuerpo es sabio y mi espalda fue una campeona en ambos embarazos y no tuve ningún dolor. No puedo decir lo mismo de los dos meses siguientes después de nacer los peques….ahí si que vino el dolor! Según me explicaron es normal, la espalda está 9 meses cambiando por el embarazo y recupera su posición original en muy poco tiempo.

Las semejanzas y diferencias más relevantes entre los dos embarazos las he puesto de manera más visual para que la comparativa sea más fácil de ver. Algunas cosas igual….otras muy diferente.

A nivel emocional, los dos embarazos fueron bastante diferentes.

El embarazo de Amaya en 2010-11 fue gemelar. Sabía que podía pasar puesto que tengo antecedentes familiares pero nunca piensas que te vaya a tocar. Al ir a hacernos la primera eco….¡ZAS! ¡La genética manda!. ¡Venían dos!. Ilusionados, con la risa floja y también con cierta preocupación, no lo voy a negar, ser novata y que vengan dos es para, por lo menos, pararse a pensar en cómo te vas a organizar. Por desgracia el segundo bebé no tiró para adelante. Dejó de crecer y tenía el latido muy débil hasta que se apagó por completo. Fue un golpe muy duro y estuvimos con preocupación prácticamente todo el embarazo viendo cómo evolucionaba. Eso, sumado al reposo, a ser primeriza y a una obra en la casa nueva incluyendo una mudanza pues...podéis imaginaros el sube y baja de emociones.

Nunca he buscado información respecto a abortos, nunca he querido leer nada sobre casos como el mío pero si escribir esto puede ayudar a alguna mamá, al menos me sentiré aliviada en cierta forma. No es que crea que hablar de un aborto sea tabú. Pero cuesta. En mi caso me sentí culpable inconscientemente aunque se que yo no podía hacer nada. Era una mezcla de emociones contrapuestas: por un lado muy triste al perder al bebé, y por otro muy contenta al saber que Amaya estaba perfectamente. Si estaba contenta, me sentía mal, si estaba triste, también. Fue complicado, la verdad.

Nunca se olvida, siempre que lo cuento me pongo triste y pienso en cómo contárselo a Amaya cuando sea mayor y a veces me imagino cómo sería tener dos de la edad de Amaya. Cómo hubiera sido el día a día, cómo serían entre ellos.

El parto de Amaya fue inducido en la semana 40+2. No quería salir, vamos. Estuve dos días de parto. Primero con propex y al día siguiente con oxitocina. Me rompieron la bolsa para ver si aquello se animaba pero nada, después de dos días sólo había dilatado 4 cm. Algo no marchaba bien, la peque tenía la cabeza un poco torcida y yo no dilataba así que, cesárea.  Tengo que confesar que en cierto modo fue un alivio. Estaba agotada después de dos días con contracciones y preocupada pensando que ella podría estar sufriendo. Nunca he tenido esa necesidad de que el parto fuera natural. Sólo me preocupaba que todo saliera bien y si la cesárea lo conseguía pues, bienvenida sea.

Cesárea hecha y Amaya nació al límite del día, a las 23:53h. Me cosieron con grapas y aunque no se me infectó ninguna lo cierto es que tiran bastante y la primera vez que te levantas de la cama….es un poco heavy la sensación. Pero todo se pasa y el dolor se olvida.

Siempre tuvimos claro que no queríamos hijos únicos así que nos lanzamos a buscar el hermanito que el destino tenía previsto para una hermana mayor con tanta energía.

El embarazo de Mateo fue emocionalmente más tranquilo. Vivimos con mucha ilusión el subidón que da saber que Amaya tendría un hermano y con cierto alivio saber que era un embarazo normal y no gemelar (por herencia genética no me libraba de la posibilidad de un segundo). Después de eso, fue un embarazo tranquilo en emociones aunque agotador físicamente.

Creo que con los segundos embarazos estás tan ocupada y cansada cuidando del peque que ya tienes que a veces te olvidas de ti, del nuevo embarazo, de cuidarte. Ya no es la primera vez que sientes esas mariposas dentro así que las emociones ya las conoces y el embarazo se pasa volando.

En mi caso, intenté disfrutar todo lo que pude de ese segundo embarazo normal. Pasaba tiempo notando al bebé moverse dentro y, en mi caso, saber que probablemente no iríamos a por un tercero te hace querer disfrutar de esas sensaciones con intensidad puesto que no volverán a pasar.

Mateo era y es un bebé grande. Venía pasadito de peso, unos 4 kg, así que la ginecóloga me recomendó que fuera cesárea programada en la semana 39+2. Todo controlado, consciente en toda la cesárea y en esta ocasión me cosieron con puntos de aproximación. Mucho mejor la recuperación de la herida y menos tirantez. Eso si, los entuertos tras esta cesárea mucho más fuertes.

He tenido dos embarazos con dos cesáreas. Se que no he dado a luz pero no tengo esa sensación, no me gusta llamarlo no-parto ni es una espinita clavada. No tenía la necesidad de parir para sentirme madre. Me gusta la cicatriz, me recuerda que los dos nacieron igual y que daría la vida por ellos.

Una cosa importante que nadie me contó de las cesáreas. Para evitar adherencias en los tejidos, conviene masajear la cicatriz cuando esté curada. Yo estoy yendo al fisio por el tema de la espalda y de vez en cuando me masajea la cicatriz para tenerla cuidada. Consultad esto con vuestro ginecólogo, yo os cuento mi experiencia pero no soy ni médico ni fisio.

Si, quieres contarnos tu experiencia como lo ha hecho Belén de Oh mY Mum! Ponte en contacto con Secondbaby a traves del correo electronico secondbaby@secondbaby.org 

Publicado el 6/3/2015 en Experiencias

         

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